Leonardo Fibonacci era una buena persona que sobre el año 1200 publicó un libro en el que describía una secuencia matemática curiosa. A ésta se le conoce como la sucesión de Fibonacci o los números de Fibonacci:

1-1-2-3-5-8-13-21-34…. y hasta el infinito y más allá.

Como veréis, la suma de dos números consecutivos da lugar al número siguiente. Otra característica es que, a partir del cuarto número, el coeficiente de cualquier número con respecto al siguiente tiende a 0.618, mientras que el coeficiente de cualquier número con respecto al anterior tiende a 1.618 (el inverso de 0.618). Y más cosas que no digo porque son secretas.

Dicha secuencia, amén de para explicar hasta las sopas de ajo ya que hay quien mantiene que dicha secuencia está presente por doquier en la naturaleza, ha sido (o es) utilizada mayormente con fines esotéricos, solo hace falta leer (hasta justo antes de vomitar) el bestseller-libelo ‘El código Da Vinci’, un libro de mierda con más inexactitudes y falacias que su puta madre. Y ¡cómo no!, más de uno en busca del santo grial bursátil le tiene fe ciega, ya que los niveles que marcan los números de Fibonacci actúan de muelle y hacen rebotar el precio de los valores, índices y sullacentes.

Alguno, con evidente desazón, se preguntará: ‘¿Y a qué viene todo ésto, oh Enorme Tirante?’. Pues viene a que, conduciendo mi automóvil o vehículo después de recoger a mis tiernos infantes, he escuchado a una persona humana en intereconomía que veía rebotes a diestro y siniestro, justificándolos con Fibonacci, y sin rubor alguno. El hombre confiaba ciegamente en que, después de dibujar unas rayas en sus gráficos, los valores se diesen la vuelta… con dos cojones. Como que le daba igual que estemos en una tendencia bajista que-te-cagas-por-las-bragas… ¡FIBO RULEZ!, que diría un cibersujeto.

El hombre decía que ‘curiosamente’, estabamos en el 61.8% de Fibonacci y que claro, que esperaba que rebotaran índices y valores de los 5 continentes. Me he puesto negro escuchándolo y pensando la de gente que puede haber sido movida a engaño por dichos comentarios. Coño, es que el hombre solo pensaba en cosas que rebotaban, triángulos alcistas, banderas alcistas, alcistas alcistas…

Y ahora vamos con el gráfico, posteriormente lo ‘leemos’:

Bueno, ahí está, el gráfico del IBEX con los niveles de Fibonacci marcados desde el cierre más bajo hasta el cierre más alto del último impulso alcista. Podía haberlo hecho entre mínimo y máximo, pero es que así me cuadra mejor (es lo que tiene el echar rayajos, que los pones como te salen del nabo… así que a ver si miramos los rayajos con espíritu crítico y escéptico).

Lo primero que hay que decir es que se considera que en una tendencia alcista sana, una corrección del precio no debería ir más allá del 40% de Fibonacci, o sea, en el caso que nos ocupa, los 9000 puntos. Bien, pues el 40% de Fibo se lo pulió el Ibex ayer, y hoy se ha pulido el 50%. Y ésta noche duerme en el famoso 61.8%. ¿Cual es la conclusión?: pues que éste nuestro índice se ha pasado los niveles de Fibonacci por el forro, e igualmente se los hubiera pasao por el forro aunque pintásemos los Fibos con rotuladores POTOMBO.

Soy un escéptico, si. Y que todo ésto me suene a mandanga no quiere decir que no mire los fibos. Porque lo verdaderamente importante del análisis técnico, lo reitero, es que mucha gente lo utiliza. Y por eso funciona. Es lo que se llama ‘profecía autocumplida’.

Espero que les haya gustado, y no olviden supervitaminarse y mineralizarse. Hala, a cascala.

8 Responses to “El IBEX y Fibonacci”
  1. villa says:

    AMÉN!!

  2. yumuri says:

    Transcripción literal de otro Maestro,Jorge del Canto: “Estos son los niveles de retroceso proporcional, obtenidos de la serie numérica de Fibonacci, al que algunos locos del análisis técnico (les llamo locos porque su empeñoes acertar, justificando todo lo que sucede, en vez de tratar de aprovechar, aunque sea en parte un movimiento de precios), y otros mas sensatos llaman “Fibo”. Yo, como no tengo tanta confianza con el personaje ya fallecido hace años, prefiero llamarle Fibonacci, y a estos niveles “Retroceso de Fibonacci”, tomándome la única libertad de llamarle por el apodo póstumo que recibió por culpa del mote de su padre (Guuilielmo. Alias “Bonacci”), derivándose de “filius Bonacci” (hijo de Bonacci).
    Salud.

  3. JAMES says:

    el de las gafas?

  4. Tirante says:

    ¿el de las gafas no era Pepe Leches?

  5. JAMES says:

    Pepe leches creo q era primo lejano de la madre que lo parió. Puede, incluso que tan lejano que no conoció madre.
    Y digo más, sin querer rizar el rizo, no estará el sr Joseph Milk detrás del crash bursatil y de esos hedge funds?

    creo que para sus próximos análisis debería preguntar al “somellier” del gat al agua. Tiene la suficiente pinta de bolinga y de no saber por donde respira, como para hacernos una predicción del mercado pa acojonarse

  6. propugnator says:

    Oye, igual se la tienes que chupar al Fibonabos… que lo sepas lucas…jjaojoajoajoajajoa

    Un saludo.

  7. JAMES says:

    Una Corrección:
    CUando confundí a Bonacci con Bonardi estaba en estado alterado de conciencia debido a unas setas raritas q la señora le echó al potaje
    Disculpas a los que se hayan sentido ofendidos por tan atrevido y ofensivo comentario

  8. Tirante says:

    Gente en general: vuestros comentarios, llenos de sapiencia, me llenan de moral y me elevan el espíritu. Gracias.

    p.d.: Propug… tranquilo piojo, que la noche es larga. 😉

  9.  
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