257-me-llamo-earlEarl es un ‘flotao’, una persona humana sumida en el más absoluto caos existencial. Un día le tocan 100.000 dólares en la lotería y al rato, como no podía ser de otra forma, le atropella un coche que lo deja  inconsciente y el billete de lotería desaparece. Mientras se encuentra en el hospital convaleciente  descubre a través de un programa de televisión basura el concepto de ‘karma’, y decide cambiar su vida. Así pues, se convence a sí mismo de que ‘todo lo que va, vuelve. Haz cosas buenas y cosas buenas te pasarán. Haz cosas malas y volverán para atormentarte’, y escribe una lista de malas acciones que realizó en el pasado para repararlas y así ‘limpiar’ su karma. Earl y yo creemos en el karma.

¿A qué viene todo ésto, oh infame Tirante? -se preguntará alguien-. Pues queridos niños y niñas, todo ésto viene a colación de la inevitable aparición en la vida de todo trader medianamente cultivado (Gurú-Trader) de otro tipo de trader, a saber: el ‘Tenia-trader‘ o trader parásito. El Tenia-trader empieza mostrándose amigable y se abre a ti con declaraciones y alabanzas del tipo ‘tú si que sabes’, ‘te admiro desde hace años’, ‘desde pequeño siempre he querido jugar en tu equipo’, etc. Simple pero efectivo. Además, el Tenia-Trader se hace de menos a si mismo, proclama su ignorancia sin rubor y se muestra solícito, simpaticón y adorable. Como decía mi abuelo,  ‘no es de tontos hacerse el tonto’.

A todo ésto el Gurú-Trader, envanecido, empieza a sentir ternura por el endividuo en cuestión sin intuir sus aviesas intenciones, que sin duda contemplan chuparle el encéfalo y extraer información para su propio provecho y de nadie más (suya pa sí).

El Gurú-Trader, como Earl, cree en el karma, al menos en un primer momento (posteriormente  se le pela el culo y pasa de to) y dedica buena parte de su tiempo a guiar al confundido Tenia (le llamaremos así para abreviar). El karma es el karma, y exige sacrificios aún sin que éstos sean correspondidos: contesta correos electrónicos, se conecta al mesenyer para resolver dudas en vivo y en directo, participa en tertulias inquisitoriales, pontifica sobre soportes y resistencias e indicadores varios…..  El Tenia, mientras tanto, se imbuye de nociones básicas que, aunque no le hacen falta para la consecución de su objetivo final le permitirán llegar a él.  Y esto dura un tiempo que depende del refinamiento de la estrategia del Tenia o de la falta de paciencia y/o sagacidad del Gurú.

Una vez el Tenia se siente bien introducido en el huésped o Gurú, pasa a la segunda fase, tratando el primero de conocer los fundamentos  teóricos de  los métodos operativos del segundo. Esto le suele llevar menos tiempo, ha ido atando cabos aquí y allá y tiene un conocimiento bastante aproximado del asunto, así que empalma la segunda con la tercera fase y se lanza al vacío: ‘Oye, Gurú, pásame el sistema ese de trading que usas para acciones rusas’. Ahí está el Tenia, enfrentado a su objetivo final: tradear evitándose el largo proceso de aciertos/errores y aprendizajes varios que el Gurú ha tenido que soportar….

Pero el karma es el karma…. y el Gurú cree en él…. ‘todo lo que va, vuelve’, piensan tanto Earl como el Gurú. Y el sistema para acciones rusas viaja de pc a pc. El Tenia, cual Smeagol redivivo, ya tiene su ‘tesoro’; La transformación es automática: el Tenia se vuelve sagaz, listo, todopoderozo…. discute al Gurú, le muestra sus carencias, revisa el sistema de acciones rusas de arriba abajo, de derecha a izquierda… y empieza a abandonar al huésped, generalmente por el mismo sitio por donde lo hacen las verdaderas tenias.

LLegados a éste punto, el Gurú se da cuenta de que puede recibir feedback del Tenia; Puede preguntar y obtener visiones distintas de las suyas, y no por ello menos interesantes, así que trata de establecer una relación simbiótica. Nos encontramos ante una encrucijada, en la que el Tenia puede tomar dos caminos:

  1. El Tenia ve la bondad de las reglas del karma, y se convierte en simbionte. Da y recibe, en la medida de sus posibilidades (y sin connotación sexual alguna). Informa de nuevos métodos, discute mejoras a los sistemas o indicadores, provee de sus propios sistemas al gurú, informa de sus hallazgos…
  2. El Tenia rehusa compartir información, con excusas diversas y cada una más peregrina. Le ha costado mucho ir rapiñando de aquí y de allá como para ceder su acervo intelectual-bursátil graciosamente. Se convierte, así, en un verdadero Smeagol que no merece más que desprecio y escupitajos flemáticos.

Evidentemente, el Gurú se cosca del asunto y abandona a los ‘Smeagols‘ a su propia suerte, deseándoles que reciban lo mismo que dan.

Pero es dificil dejar de creer en el Karma. Y la comunidad simbionte también crece. Earl es mi dios, y quiero ser su profeta.

9 Responses to “La bolsa y el karma”
  1. Propugnator says:

    Alabado sea Earl…

    Un saludo…

    Pd.- estooooo, yo ya lo soy… profeta… ejem…

  2. stu_ungar says:

    Tirante eres un genio. si alguna vez te va mal en la vida, puedes dedicarte a escribir.

  3. Tirante says:

    Un genio…. ¡ya me gustaría!: me iba a conceder a mi mismo tres deseos que se iba a cagar la perra por la patabajo.

  4. desconocido says:

    Te noto desencantado Tirante, tu puedes ofrecer algo y lo das porque tienes conocimientos que otros no tienen. Si alguien se ha aprovechado y luego no te ha correspondido pasa un poco de esto, pero es una lección y de las lecciones se aprende.

  5. James says:

    MisterTairant, creía que se había fugao como Pancho, con las pluses del SP….

    Qué la passao? Quién ha sido el ingrato smeagol que ha cometido tamaña afrenta?

    Espero que ese escollo no le haga abandonar a los pollos y gañanes que visitamos su “casa” habitualmente

    Saludos amistosos (sin pasarse, claro)

  6. Tirante says:

    Ni estoy desencantado, ni me ha pasado nada. Yo siempre topo con simbiontes…. más que nada porque no dejo que sean otra cosa, tal es mi encanto o ‘charme’ que dirían los franceses; La cosa es que quería escribir sobre la gente que tiene un morro que se lo pisa, pero claro, tenía que adornarlo. Son licencias literarias que me tomo.

    Y no me he fugao, al menos en sentido estricto. Me he ido una semana a esquiar, en marzo que es más baratito y no hay gente en las pistas que afee mi espectacular estilo.

  7. Adam says:

    Jiji… hola Tirantes! está bien esto de los smeagols.. la verdad que hay algunos que son como los del vídeo de cruz y raya que está como 10 minutos seguidos diciéndole el Gandalf al frodo: mi tessssoro… es mio, mi tessssssoro… dámelo, mio…

    Con alguno me he topado aunque está claro por donde van: en efecto quieren aprender, luego se pasa a la fase del cuestionamiento contínuo porque hay algún punto que no haces exactamente lo que dice el tessoro y después está la fase en que se hacen sus blogs propios creyéndose poseedores del anilllo de poder jeje. Los smeagols son curiosos porque en efecto comienzan siendo simpáticos y dóciles y finalmente se convierten en arrogantes y sabelotodos.

    Pero bueno, me ha molao este post y ver que a los que dicen que somos “”””gurús”””” nos pasan cosas parecidas.

  8. informeco says:

    Hola

    Has vuelto despues de dias sin escribir… jeje

    Saludos “Guru” jeje

  9. Curro says:

    Bien regresado al mundo del los “mortales”. Ya pensaba que te habias incinerado bolsisticamente con las fallas. Me alegro que vuelvas por tus fueros.

  10.  
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